Hay niños buenos y niños malos. Los niños buenos reciben regalos, los niños malos reciben carbón. Papá Noel sube y baja chimeneas. Yo no le he puesto fuego a la chimenea porque ya sería el último día de su trasero.
Claro que no es normal este día porque los niños buenos (no los malos)tienen regalos por toda su casa. ¡A veces encuentran cosas perdidas y cosas que esconden los padres!
Mucha gente piensa, y desea que haya nieve… Ve a Sierra Nevada. Hay tanta nieve que han cerrado las tiendas.
El 25 de diciembre es el gran día, es el día de Navidad. Las calles están adornadas de luces, no hay colegio, hay muchas fiestas y lo mejor es que todas las familias se reunen para ese gran día. Para mí, lo mejor es que puedo estar con toda mi familia.
A Papá Noel se le han escapado los renos y el tiempo se le echa encima. Tiene que ir a Barcelona, Madrid, Sevilla y Valencia. Le da gas a tope, pilla un pedrusco y ¡¡¡ PUN !!!… se estampa contra la pared.
Un señor llama a la ambulancia. Después de media hora, viene la ambulancia e intentan reanimarlo.
Cuando se despierta, Santa se había transformado es una especie de monstruo. Al final, Papá Noel no pudo ir ni a Barcelona, ni a Madrid, ni a Sevilla ni a Valencia.